Kodak: muerte y resurrección de un gigante

Kodak, mítica compañía por la que históricamente se ha asociado la palabra fotografía antes que ninguna otra empresa, desarrolló el rollo de película en 1888 y la cámara digital en 1975. A mediados de la década de los noventa llegó a colocarse como una de las cinco marcas más importantes del mundo. Por entonces, su valor en bolsa alcanzó los 25.000 millones de dólares.

En 1996, sus acciones llegaron a vale 91,50. Hace dos años, entró en bancarrota por culpa de una deuda asfixiante e inasumible de 6.700 millones de dólares. El titular entonces era que Kodak decía adiós. Y ahora, desde septiembre de 2013, tímidamente y sin hacer mucho ruido, ha regresado a Wall Street con una cotización de 26,25 dólares y un alza de 0,96% en relación al valor en bolsa de los títulos a los que sustituyen, los “EKOD”.

Pero el regreso del gigante de la fotografía no es completo. Su mercado ya no será el mismo de antes. Se terminaron los tiempos de los carretes y las cámaras instantáneas. Tras acometer una importante reestructuración y liberarse de la mayoría de los servicios relacionados con la fotografía, Kodak es otra. En palabras del presidente ejecutivo de la firma, Antonio Pérez, la compañía ha salido de su coyuntura económica renovada, “como empresa tecnológica de imágenes para clientes empresariales” , asegura, en relación a su nuevo ámbito de negocios: empaquetado, impresión digital a alta velocidad y servicios profesionales.

La compañía prevé ingresar en su primer año de resurrección alrededor de 2.500 millones de dólares, casi la mitad de su capital en el momento en el que se declaró en quiebra. La compañía, cuyo regreso ha tenido que ser aprobado por un juez del Tribunal de Bancarrota del Distrito Sur de Nueva York, Estados Unidos, se ha asegurado una financiación de 650 millones tras deshacerse de su Plan de Pensiones en el Reino Unido. Durante estos casi dos años de silencio, Kodak se ha dedicado a vender sus numerosas áreas de negocio, como sus patentes tecnológicas o su servicio para compartir fotografías en línea. En el caso de las patentes, por ejemplo, ha obtenido 525 millones de dólares, lo que supone cuatro veces menos de los 2.000 millones en los que tenía valorado el servicio.

La compañía de Rochester (Nueva York), cuenta con una línea de crédito de 895 millones de dólares para financiar sus actividades para cuando saliera de la situación de bancarrota, pertenecientes a las entidades financieras JP Morgan Chase, Bank of America y Barclays. Los planes ahora de Kodak pasan por la filosofía de empresa de mayor austeridad y con una hoja de balances más solida, según ha explicado Pérez. Los ingresos previstos de la compañía, de unos 2.500 millones de dólares (unos 1.865 millones de euros), son casi la mitad de lo que tenía cuando se declaró en quiebra. “Pasaremos a emerger como un líder en tecnología, sirviendo a grandes y crecientes mercados de imágenes comerciales.

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